lunes, 8 de mayo de 2017

La sobrenatural idea de qué darle a la sociedad




Contribución al Foro: La Inversión Social en Venezuela Vs. El gasto Social neoliberal
Actividad de Maestría UBV- Coro UC: Estado, Democracia y Políticas Sociales. Coro; 5 de mayo 2017.
                Eudes Navas Camacho

Este es de un original de Gotopo origen http://josegotopo.blogspot.com/2008/
Hay en tiempos como éste en el que son pocas las respuestas novedosas sobre el problema de la sociedad y sus necesidades. Pero sigue habiendo tiempo, necesidad de respuestas y por supuesto las necesidades. Cuando no hay satisfacción de estos determinantes surge la idea y con ella los alcances posibles, también lo sobrenatural y demás artilugios para intentar llenar la sabiduría que siempre será el logro permanente de lo esencial humano.
Ha habido otros tiempos en los que la sociedad no tuvo tantas necesidades como si calamidades: guerras, tiempos para olvidar y la sociedad se hizo de recursos memorísticos para hacer reflexiones en lo adelante o estimar qué poder adoptar para protegerse aún de ella misma. Ha recurrido la sociedad humana a lo sobrenatural para darse esas explicaciones; ha recurrido en consecuencia al mito para afianzar esos aprendizajes, no tan explícitos pero igual ricos en contenidos. En todos los tiempos la sociedad ha buscado su historia para repensar y sobre todo aconsejarse.
Luego sobreviene la impostura del conocer solo al través de la ciencia y así lo sostenido en ella se imponen explicando -sobre pocas variables, con qué resolver los problemas que nos presentan nuestras necesidades y en más de las veces convirtiendo esas las variables en la necesidad misma como ha pasado con la propia ciencia, con la Historia, con la economía y las ciencias sociales en conjunto.
En todos los tiempos y con las nuevas posibilidades que tiene la sociedad para entenderse, sean como sean sus aportaciones, ha cabido la posibilidad de negar que es la misma sociedad la que elabora sus recursos, quien maneja sus tiempos, la que aprehende sus espacios, elabora sus energías y la revitaliza su vigencia histórica como formación biótica señera de la vida terrestre sin entrar en más detalles.
En esta secuencia lógica hay que decir que esa capacidad de presencia y vigencia histórica ha sido alcanzada a través del trabajo principalísimamente porque tenemos una óptica de lo utilitario, lo necesario y lo que hay. Pero el trabajo como parte de la esencia humana ante la naturaleza y en ese quehacer esa humanidad laboriosa construye sus alternativas y decide que opta y cómo jerarquiza. Ahí hemos estado hasta ahora y pretendemos ir más allá de la estratosfera para hacer presencia gracias a la ciencia y sus retos. Vamos entonces otra vez a lo sobrenatural pero ya por la ruta de lo sobresocial que es como se plantean ahora los derroteros tecnológicos y sus innovaciones. Tenemos a la aplicación tecnológica como la abreviación de la vida de los seres humanos a través de resumir sus esfuerzos, pero ¿eso es para todos los seres humanos o hay otros que seguirán haciendo el desgaste?
Insistamos en la pregunta esencia de este escrito: ¿qué darle a la sociedad? Es una idea sobrenatural el que alguien debe darle a la sociedad. Antes tengamos claro que la sociedad tiene necesidades a través de los requerimientos de cada uno de sus miembros que son en sí mismo una sociedad pero más pequeña y con un número de identificación personal distinto para cada uno. A estos “cada uno” la respuesta alcanzada hasta ahora es riqueza. No tanto por un problema del poder de la ignorancia incoada con agnotología que lleva a creer en la riqueza como respuesta a todas las necesidades, sino que ha sido el trajín de relatos y ejemplos en secuencia, que defienden esa manera de pensar que en el fondo solo conviene a quienes quieren apropiarse de la capacidad real de hacer riqueza desde las explotaciones y depredaciones.
Las explotaciones y la depredación han sido junto al trabajo acciones humanas que se han mantenido en la historia larga que conocemos. El trabajo se lo han dejado a la mayoría, la explotación y depredación solo para algunos que van tras la riqueza de toda la sociedad. Pero ¿cómo es posible que estos pocos se hagan de todo lo demás incluso de las mayorías? Ahí viene lo sobrenatural y no tiene nada que ver con Dios y sus otras manifestaciones. Tiene que ver con esas asignaciones que desde los mitos hasta la ciencia y la filosofía infilosófica actual nos han llevado a través de otros a pensar en: liberalismo, neoliberalismo, socialismo, marxismo, feudalismo, fascismo, esclavismo, primitivismo y un etcétera más corto pero siempre político.
Todos estos ismos nos han llevado a pensar en que el trabajo es la riqueza de los seres humanos.  Marx en 1875 reconviene enérgicamente a sus camaradas socialistas sobre ese error en Critica del Programa de Gotha y señala que la riqueza está en La Naturaleza porque es allí donde están los valores de uso que originan la vida material y tal como expresa textualmente señala lo sobrenatural como germen de dominación:
 “Los burgueses tienen razones muy fundadas para atribuir al trabajo una `fuerza creadora sobrenatural` ; pues precisamente del hecho que el trabajo está condicionado por la naturaleza se deduce que el hombre que no dispone de más propiedad que su fuerza de trabajo, tiene que ser necesariamente, en todo estado social y de civilización, esclavo de otros hombres, quienes se han adueñado de las condiciones materiales de trabajo. Y no podrá trabajar ni por consiguiente, vivir, más que con su permiso.”[1]
En este orden de ideas tenemos ante sí el argumento de que otro pone las condiciones de cómo se hacen o se ven las cosas. Así la economía -y si es política es más a favor de nuestro argumento, es quien junto a otras disciplinas científicas y profesionales con sus dimensiones y asignaciones establecen los criterios por dónde observar la realidad y termina viéndose la sociedad como un conjunto de legalidades y formalidades.
¿Desde dónde son devenidas esas formalidades, categorías, conceptos y sobre todos los derivados de los ismos?, son devenidas del algo sobrenatural que ahora se afianza como verdad desde la ciencia y sus asociados, para de inmediato volver a los mitos (explicaciones no explícitas pero profundas) y después a sensaciones que llegan a esos individuos (micro sociedades con número de identidad) a sentirse  estafados o desgarrados por su vida mísera (incluidos aquellos que no la tienen tan mísera pero sus opciones para gastar o consumir se ven limitadas no por falta de dinero sino por falta de oferta).
Estos efectos son más duros en nuestras sociedades subordinadas de la economía irreal del imperio capitalista y de la noción sistema mundo que erogan desde los massmedia. Esas imposiciones conceptuales, científicas y de alta gama política han establecido diferencias claves ahora que se asoman crisis en el sistema mundo. La crisis viene de lo irreal de la economía fiduciaria y de alto consumo, la del dólar que es barato en su país de origen y caro en los países que lo necesitan para pagar los amarres financieros y los abarrotes del consumo del día a día. Estos países sobrenaturalmente comienzan a explicarse con esas categorías o a buscar soluciones desde otras categorías tipo sinónimos pero si son antónimos mejor.
¿Qué queremos decir con lo anterior? Simple, se buscan categorías para explicar cosas. La pobreza se explica, se define y por tanto se categoriza. Se combate, se intenta eliminar. Según quien se lo plantea intentará políticamente explicarla como un problema de la dependencia, como un asunto de desigualdades, como el resultado de iniquidades. Pero el asunto es que hay documentos multinacionales que la decretan y la visibilizan porque conviene hacerlo para ir en contra de un bloque. Esto es parte del argumento interno que nos lleva a esta reflexión, sin embargo lo enunciamos para que cada lector tenga libertad de asumirlo o simplemente dejarlo a la mitología que generan los sociólogos, politólogos y otros perdidos en la formalidad de sus ciencias.
Con relación a la pobreza hay que decir: los pobres son más que pobres. Los pobres son hermanos en la Nación pero nadie se lo plantea así. Y si se ocurre hablar de nacionalismo salta el sistema mundo y actuará en contrario de inmediato. Mientras los gobiernos -según sean sus aplomos, hablan de invertir o gastar para atender esa necesidad nos quedamos en el léxico que tiene profundas diferencias explicables al estilo mito pero depende de los aplomos. Allí meten ciencia y tecnología, servicios médicos, educación y la gestión de cobrar o no, de abonar más recursos o no, de retribuir o contribuir. Y hasta ahí lo importante de eso que no es más que una distinción formal que ejecutará alguien investido de funcionario.
Pero la sociedad y en el caso de la pobreza el asunto es más difícil que explicar las categorías. Hay que plantearse el asunto desde una perspectiva más rica y densa por lo complejo del tema. La pobreza como dijimos arriba es diana de todo lo que lleva el sustantivo social. ¿Qué tal si nos planteamos el problema de la pobreza desde el sentido de la Nación? Será que logramos que quienes creen que en su familia no hay pobres sepan que los hay pero ¿porque no lo saben? Porque somos una sociedad hoy por hoy producto de la sobrenaturalidad esta vez intensamente mas mediática y cada vez más un imaginario social.
Preliminarmente concluyamos que la sobrenaturalidad y desde ahora lo sobreentendido es producto de la dominación permanente y sostenida de determinantes sociales y políticos que no queremos ver pero que permea a través de cómo se plantean los seres humanos la vida y sus consecuencias. Hay que superar la sobrenaturalidad y la legitimación de categorías que vienen de la ciencia pero de un planteamiento incorrecto a los efectos de la esencia humana y la propia historia.
Hoy por hoy se está planteando el asunto histórico del Estado, la Democracia y la propia política. Los desequilibrios tienen a la manada volteada hacia esos tormentosos signos de agotamiento de los discursos porque cada vez más la sociedad conoce, se hace sabia y no le basta con que “me quieran resolver” que ya no es una oferta viable y ahí reaparece el sentimiento Nación que puede que esté en bandos, en generaciones y geolocalmente distraidos, pero está vibrando por genética propia y aupada porque el sujeto social se está convirtiendo en un implicado social gracias a que se hace más activo en perspectiva.
Este derrotero de la sabiduría social es un campo de alta fertilidad para la realidad y la comprensión de la sociedad. También es un instrumento para poner en los lugares correctos conceptos forjados con tiempos, con vidas humanas en esplendor y con un trámite de alta recursividad. De allí la intención de establecer que la sociedad necesita como respuesta su propia comunicación con desplazamientos en el tiempo, espacio, esencia y convicción probada. Por allí es que insistimos en la idea de abrazar la Nación como plataforma y perspectiva para entender o explicar asuntos que sin demora hay que resolver y que son altamente nocivos a la imposición.
Hay que decir entonces que la Nación produce sus posibilidades, por eso la invocamos antes. En términos de requerimientos la Nación, lo que necesita es su comunión entre la naturaleza, habitantes (activos, reservados, estacionarios), su forma de saber y cómo ese saber lo convierte en plasma para vida mayor y sustentable; como consecuencia vendrá cómo hacer más histórica la Nación para sí misma y una larga vida en espacio, tiempo, energía y revitalización.
La Nación es la comunidad entre Pueblo, País, Patria que son verdades alcanzadas en planos históricos determinados y con sus determinantes. Pero va mas allá, también va a sumar sentido de vida, acervo inmaterial esencial, esencialidad humana, recursividad social y vigencia económica absoluta (patria, matria, fratria, horizontes y entonces a lo Popol Vuh).
Hoy por hoy hay que decir como diagnóstico que Nación la han abreviado en país, es el caso de la Venezuela contemporánea, la que en los últimos 28 años está luchando por su definición y resurgir vital y hasta ahora ha podido quitar la representatividad por votos y trajo el protagonismo y otra carta magna también con votos. Aun está en trámites de mejores definiciones aunque tiene que enfrentarse al fenómeno involutivo que advertía Ortega y Gasset en escrito conocido póstumamente Europa y la Idea de Nación (1960):
“La Idea de Nación, que había sido hasta ahora una espuela, se convierte en un freno. Incapaz de ofrecer a cada pueblo un programa de vida futura los paraliza y los encierra dentro de sí mismos. Pero esto significa que las colectividades europeas han dejado de ser propiamente naciones y por un proceso de involución –de Zurückbildung- han retrocedido al estado primitivo de pueblos que no son sino pueblos, han recaído en la vida propia de sus pequeños usos, hábitos, manías. Los periódicos se ocupan principalmente en conmemorar las glorias caseras, en hablar de sus pequeños hombres, como nunca habían hecho hasta ahora.”[2]
Impresionante es tener que conseguir tal parecido con el hoy por hoy en la cita textual de Ortega y Gasset a pesar de sus casi 60 años de pronunciada, ahora ¿qué darle a la sociedad? Han abreviado también el país en Estado y éste se ha abreviado de talentos y personeros y los que están aplican su abreviatura de clase y dicen cómo se administra todo en la Nación.
Hay otras cosas de la Nación que no solo se abrevian sino que se ocultan, sobre todo lo que es capaz de lograr la Nación como un todo. Aquí es donde entran las ideologías que son parcelas de verdad entendidas y con intereses a “mi favor”. Entre esos a “mi favor” surgen también quienes se hacen de pastores de un país sucinto en rebaño. Esos pastores al decir de El Papa Francisco deben oler a ovejas, pero no huelen a rebaño, menos a ovejas. Esta gran parábola del Papa explica ahora esa diferencia entre el concepto y la intensión (significado), de allí la gran dispersión que rebosa en odios inducidos por los pequeños hombres de la política.
¿Quién en la sociedad va a ser atendido y ¿qué debe hacer el atendido para merecer una gracia económica extra? ¿Cómo tendrá que retribuirla? Como gracia económica extra hay que empezar por definir cualquier eventual inversión o gasto social como así se llaman. Decimos Gracia porque se asocia a algo que no pertenece o al que se tiene acceso porque otro por encima te lo asigna, la decide y la norma. Es económica esta gracia porque viene del recurso existente presupuestado y financieramente existente. Y es extra porque se asume como no normal, sino como un elemento atípico, especial por lo tanto termina siendo la corona de la gracia económica luciendo más brillante el “gesto administrativo” en “favor” de los beneficiarios como pasan a llamarse ahora el hermano pobre, empobrecido o técnicamente definido como vulnerable.
¿Qué darle a la sociedad? Nada sobrenatural como es de esperar. La sociedad es parte comunicante y la componemos los nacionales a los que nos es propio todo lo generado por la naturaleza de nuestra realidad; es necesario develar amarres artificiosos que repetimos e inducimos a consumir en el afán de dar respuestas. Concentrémonos en Nación que es la esencialidad humana que suma patria, matria, fratria, tiempo, espacio, país y con él lo que somos y hay. Hagamos una nueva teoría con el objetivo de buscar las propias razones y con ellas preservar la vida humana como misión superior, lo demás es retórica técnica en vías de obsolescencia hoy por hoy.-                                    Eudes Navas Camacho.->2017-05-01
Firma EANC.jpg


[1] MARX,  K. Critica del Programa de Gotha. Ediciones El Aleph. Com   en: http://190.186.233.212/filebiblioteca/Ciencias%20Sociales/Karl%20Marx%20-%20Critica%20del%20programa%20de%20Gotha.pdf (pág 8 y 9)

martes, 25 de abril de 2017

A propósito de la Situación en Venezuela hoy por hoy



A propósito de la Situación en Venezuela hoy por hoy

            Eudes Navas Camacho (eudesnavas@gmail.com)
La situación que tenemos en Venezuela hoy por hoy es fácil de entender, veamos cómo es que es así de fácil:
1.    Todos necesitamos y buscamos lo mismo.
2.    Aunque no le parezca, el pueblo está dividido pero la Nación no.
3.    La Nación es el resultado histórico de Pueblo más historia más territorio más cultura local y tradiciones que dan perfil a un sentimiento (Por eso el punto 1).
En consecuencia, ¿qué pasa?: Quienes tienen la política de profesión  y quienes creen saber ahora de eso, están entrampados en los vericuetos mafiosos que se generan allí, unos sin saber otros si lo saben. Digámoslo así y por supuesto sin pretender ofender a los que están haciendo política desde la vertiente correcta por que nos están aquí incluidos. Estar en el supuesto de quienes tienen la política como profesión y demás máculas, hacen un pesado favor a la democracia y a la gestión Política necesaria aun en estos tiempos (porque históricamente no siempre fue así y puede que muera este modo ineficiente y caprichoso a intereses parciales). Ese accionar politiquero entorpece, traba, envilece.
Por eso no se avanza, porque quienes deben generar acciones y lugares de desarrollo cambian sus colores un día y sus dichos el otro. En un momento, cualquiera, se hacen dirigentes de allá y de acá, hasta pueden sin desparpajo saltar la barda y hacerse comunista cuando antes era socialcristiano y no dejan ni retobo como dice un filósofo Jacureño. Ya no hay vergüenza, ni como vestigio fósil. ¿Y el pueblo qué hace?: toma un bando u otro gracias a su especial e intensa socialización en la democracia liberal burguesa antes conocida aquí en Venezuela como IV República. Si, se van a un bando o a otro y puede hasta dejar miembros de la familia en otro bando por si es necesario, “porque uno nunca sabe” se ha escuchado decir, el asunto es estar donde hay, hasta que no hay.   
En ese rigor expositivo y revelador de constantes de dominio público y comunicacional, impera preguntarse: ¿Quién se beneficia de la situación tensa, de aquella socialización política y la ligereza de interpretación? ¿Quién hace negocios gracias a este caos? “Se comenta que cuando tuvo lugar la batalla de Waterloo, Nathan Mayer Rothschild menciono la frase “Cuando haya sangre en las calles, compra propiedades[1] Este viejo adagio, atribuido al banquero judío mencionado, está muy vigente en estos días de recesión mundial no declarada y crisis económica global[2]. Para saber quién se beneficia veamos esto un poco más sencillo o periodístico relacional con lo que pasa con el narcotráfico. ¿Quién se beneficia? Se benefician los bancos; es la respuesta porque el crimen no paga como decía José Campos Suárez periodista venezolano de los `70. Los bancos de alguna forma, se hace depositario del sistema de colecta del dinero y del trabajo de narcos y otros.
En honor a la verdad que podemos atender, pasa que siempre, pero siempre, por muy capo, por muy faraón del narcotráfico que aquel sea, este siempre cae y ¿qué pasa luego? Mientras caen estos sujetos y emporios en manos de La Justicia, los depósitos y trámites de dinero en su lavado, secado y planchado, están siendo parte del mecanismo legal de bancos que tal vez y hasta not guilty desconocen su origen.
Ciertamente, una vez que cae el Narco Capo o los narco subcapos y así para abajo, el dinero es confiscado y va a donde dispone el sistema de justicia; que si no vuelve a los bancos con otra relación de tenencia como la judicial, ya el banco ganó, eso es seguro. Los acusados van presos por la justicia ordinaria como decimos antes o pueden en sus particulares vendettas ser picados con moto sierras y aun así sigue el beneficio para unos "ocultos".
Pero no queda ahí el asunto de la sangre en la calle y narcos; toca a los de la política, como es el punto de nuestro interés. Allí podemos encontrar y en Venezuela hay muchos hoy activados "parapolíticos". Esos “ocultos” que se beneficias los captan, los aúpan donde haga falta y sea más fácil; se mueven, los consiguen o ellos como parapolíticos por cuenta propia se les ofrecen y con ellos, si tienen la nómina, ofrecen sus partidos y correligionarios. Del modo que sea los aprovechan y como bolsas comprables o manejables comienzan su trabajo de proferir mensajes y temas motivantes desde la rabia y la ignorancia (con agnotología) para soportar y poner en duda la existencia de la libertad, de la dignidad y otras de esas maravillas de las que vive la gente hasta que le mojan la mano con “suficiente”.
Suficiente es una categoría para significar algo “que te satisfaga”. Por eso ponga su suficiente bien altote (muy alto en un castellano más liso), allí verá usted que es la familia el altote que siempre “te satisfaga”, aunque mal paguen algunos, pero eso es asunto del que falla, pero usted y yo no fallemos.
La cosa del desorden este y los desequilibrios en Venezuela hoy por hoy, es de más profundidad y puede ser de más larga tiempo y más víctimas si nos quedamos en la foto o el audio que nos envían con toda intención por las redes sociales instrumentadas para idiotizar. Nos remiten esos estímulos para que pensemos con las vísceras. Ahí estamos, casi todos los venezolanos -teóricamente inteligentes, con smartphones en mano y tiempo real, esperando a que desaparezca "el despreciable" del gobierno y así también esperar por el siguiente, que en poco tiempo será el otro por despreciar tan pronto comience su gobierno y llegue el tiempo de otros intereses, otro retorno de la ganancia y así otro caos tal éste.
Siendo así, es obvio que estamos propiciando el próximo negocio, la compra de propiedades y sucedáneos y como ya nos tienen en masa pensando  con las vísceras y aullando desde el límbico, ya no hay que comprar a más nadie,  usted viene de smart mind a la baja, de gratis para decirlo en criollo y le financia el negocio al "oculto" una vez más.
El problema recurrente si ha sido que los reclamos pertinentes y justo para evitar gobiernos y gobernantes maulas no los hemos aprendido hacer. La gente chismea en una radio que hay un bote de aguas blancas en el frente de su casa pero el de otro lugar que no lo moja no lo denuncia. Por cierto lo de denunciar y  reclamar significa ir al organismo correspondiente; los locutores y periodistas, la radio y la tele no arreglan botes de aguas blancas ni corrigen precios abusivos de bienes y servicios. Pero nos acostumbraron a percibir y simplificar y peor a delegar el poder a unas entelequias políticas guardadas en ismos de manual y colores que ya no entretienen a nadie y ahora toca salir a la calle a rebusnar babas de odio incoado y pensado en otros lares y en otros cerebros y usted creyendo que es su análisis o su conclusión.
Por otro lado, hemos detectado que mensajes que escribieron para atacar en su tiempo al anterior presidente ahora lo usan para evidenciar inteligentemente el mal proceder de los opositores. Así se aprecia que el valor es escupir algo que parezca inteligente para despreciar al otro o estar a tono y quedar bien con tu épiméleia heautoú[3], pero sobre todo ante los demás a los cuales les debes tu dignidad y ascenso social en la medida en que eres más parte de la masa reclamante o de la contraria según quien sea el interlocutor. Se puede concluir que si la manipulación entra donde la dejan entrar, solo basta que nos sirva algo que ataque al contrario, aun no sepamos que esto que ahora usamos en contra de nuestro adversario fue usado por aquel meses para defenestrar lo nuestro y allí queda, sirve para ambos si lo que se trata es de saciar la ira o armar un ataque.
En la línea de ir rematando hay que indicar que sí es posible determinar de inmediato que todo este desencuentro de vicios antiguos con los apropiados a este tipo de gestión dizque horizontal si uno ladea la cabeza, afectan a la familia, la propia y la ajena que a la larga es la misma. Afecta y debilita la seguridad de la Nación y aquí si vale decir “y su futuro". Es necesario categorizar que Nación es aquello que debemos conocer sin equívocos como Comunidad de sentimiento que a su vez es contentiva de una común historia y cultura, que además en su determinación es autónoma en realizaciones y política. Como se puede apreciar es más que país, más que pueblo, más que lo que usted tenga en memoria ram o en disco duro sea de generación de la 4ta o de la 5ta repúblicas.
Si leyó hasta aquí le agradezco y perdone si no está de acuerdo pero como los seres humanos tenemos esencia humana, el llegar hasta aquí significa que hay en común un interés esencialmente humano, como poner las cosas en el orden como Nación y si eso empieza por leer propuestas vamos ahí y eso si es superior hoy por hoy. Que nadie piense por nosotros y que podamos asumir soberanamente el determinio a favor de la Nación venezolana. Un abrazo fraterno. Eudes Navas Camacho 
abril 24.2017 en Coro, Venezuela


[1] Ver en estos enlaces el origen de la cita usada https://masentrepreneur.com/10-ideas-de-negocio-en-tiempos-de-crisis/ o en http://blogs.ugto.mx/business/2014/10/30/cuando-haya-sangre-en-las-calles-compra-propiedades/; También puede usted ver esta noticia y abrírsele más ideas: Un tipo con suerte: la caída del avión de Malaysia Airlines hizo más rico al millonario Rothschild

[3] [3] Voz filosófica a la que Foucault (1994) trabaja en Hermenéutica del Sujeto; entre los preceptos conócete a ti mismo y ocúpate de ti mismo ha de existir una relación de subordinación. El conocimiento de uno mismo era únicamente un caso particular de la preocupación de uno mismo, una de sus aplicaciones concretas

martes, 7 de marzo de 2017

La Crisis del Capitalismo que nos hace mirar lo epocal



Saturno devorando a su hijo (Goya)

La Crisis del Capitalismo que nos hace mirar lo epocal
¿Tras una emergencia planetaria y una actual penúltima transición?

Dos reflexiones concretas ante el trabajo TRES GRANDES ÉPOCAS Y DOS GRANDES TRANSICIONES EN LA HISTORIA DE LAS SOCIEDADES. La transición epocal actual en Nuestra América y el mundo[1].
                                                                                                          Eudes Navas Camacho
Desde dónde podemos iniciar una discusión de fuste nutritivo ante la idea de que hay Tres épocas y Dos transiciones, grandes ambas, de la sociedad conocida. Pues cuidado si estamos promoviendo el espíritu del fin de la historia.
Una idea estimulante a decidir desde qué óptica ver esta propuesta y comenzar a revisarla, o desde qué ánimo observar una periodificación semejante, surge del afirmativo que hay una emergencia  planetaria. Sobre esta emergencia se indica: es producto de la crisis estructural del capitalismo; a tal sentencia podemos agregar que puede ser una crisis específica de los sometidos que ejercen el modelo o simplemente del ámbito general el que tiene que ver con pensamiento, formas, leyes, tesis, algoritmos prácticos, algoritmos esenciales, prácticas particulares, teorías y contabilidades históricas de tres barras: deber, haber y habrá.
La otra posibilidad para iniciar la discusión desde nuestra perspectiva y tiempo es hasta este momento es el asunto de la 2da gran transición; vale decir que no despreciamos el diseño reflexivo como elemento a precisar en esta primera confrontación con la propuesta de las Tres Grandes épocas. Por supuesto que ameritan un tanto la misma crítica aunque nos parecen correctas desde el punto de vista de establecer otro maná de observación e interpretación de este proceso humano tan importante, pero nos quedamos en la transición por lo de El sujeto, otra vez sujeto decimos aquí.
Avancemos en aportes críticos y edificantes necesarios veamos ambos puntos:
Una emergencia planetaria: Tomemos de la introducción del trabajo referido lo siguiente:
INTRODUCCIÓN. El objetivo central del trabajo es avanzar en la fundamentación de la necesidad y posibilidad del cambio epocal y su correspondiente manera de gestionarlo, para responder a la emergencia planetaria[2] que la crisis estructural y general del sistema del capital clasista ha provocado, poniendo a la humanidad y múltiples especies en peligro de extinción. Para ello la Investigación se hará en cuatro partes interrelacionadas (Corena, Jaime y otros Julio 28 de 2016)

Piensa uno como observador: -Empezaron mal metiéndonos miedo. Hay una emergencia y esa es la motivación. Una emergencia que es, el estrechar el oxigeno y las posibilidades de pensamiento y tapiar la razón con procedimientos ajustados por una autoridad, una institución y un momento espacio. Meter miedo es del Orden clásico, no sólo de capitalistas, sino de los modernos, sean éstos al estilo clásico o sean insobornables pioneros al estilo cuáqueros con leyendas de emprendedores y colonos asediados a pesar del amparo de signos y libros sagrados.
En este sentido entendemos que partir de pensar en una emergencia planetaria va obligar a observar desde el plano de El Salvador, del paladín. La emergencia, ¿será suficiente para entender la serie de acontecimientos ampliados de este mundo hecho sociedad a partir de seres humanos implicados? Vale preguntarse: ¿estará este enfoque/base abonándose al pivote emergencia solamente por la depredación, esas espantosas como la que se originan por crisis energéticas, como la que depredó el pulmón vegetal europeo para garantizarse la energía leñosa (antes de la aparición del petróleo como combustible de consumo universal) convirtiendo todo en praderas, esas que hoy pueden parecernos hermosas pero que en realidad son evidencias del asesinado ambiente boscoso europeo y que la inocencia implicada hace temas de almanaques que como cortesía publicitaria regalaban las mueblerías para adornan desde enero las casas de los beneficiarios de créditos mobiliarios del vecino turco.
Una emergencia planetaria o sistémica, como tal emergencia no es más que un sujeto bien sujeto, así que la maniobrabilidad de escrutinio estará constreñida más por tiempo que por espacio y su posibilidad de libertad de análisis la coartará por la necesaria explicación inmediata y resolutiva que provoca una emergencia, al menos así lo confiensan la costumbre, la máxima experiencia y el movimiento real[3]. Para ser más crítico, plantearse someter al capitalismo y su crisis porque nos tiene al borde de la muerte es necio, y ¿si no nos tuviera al borde de la muerte planetaria? El problema de plantearse porque estudiar y criticar la morfología de análisis histórico pensando en un cambio de época o lo epocal como cambio debe irse a lo absurdo del sistema capitalista como sistema explotador, como valedor de anti-valores, como generador de iniquidades humanas fundamentales y como expolio de la voluntad humana por una adoración cuasi politeísta rapera donde la decadencia y explotación del prójimo es su axioma definitorio. Ahí la primera impresión.
La 2da Gran Transición. La llamamos la actual penúltima, porque de inmediato nos sonó a que con ella acaecía el término de la historia, guardando los respetos y distancias necesarias y correctas.
Vayamos a considerar el asunto de las épocas y sus transiciones. Tres grandes épocas, Dos grandes transiciones. Dicho así parece que hasta ahí llega la cosa o reproducimos el modelo gráfico antiguo solo que diferenciamos determinantes bajo precisión marxista. Pero surge la gran duda ¿quién hace la transición un sujeto histórico? ¿Cuál es la voluntad supuesta de este sujeto? Para una transición ¿qué prerrequisitos deben estar contenidos en ese sujeto histórico? ¿Está el sujeto histórico desmineralizado como pueblo, como cosmogónico del ancestro atávico capitalista?
Hay mucho de descanso en el sujeto histórico. Las determinantes estructurales, orgánicas y culturales son partes de la trascendencia que hasta en lo mitológico como explicativa reconoce y hacen del sujeto histórico eso un sujeto y volvemos al punto perspectiva y no enfoque. ¿La trascendencia la vamos a escrutaro como un evento ordinal al sujeto? ¿Porqué no llamarlo implicado? Será que implicado tiene que ver más que voluntad con pertinencia, interés, contenidos  y exposición directa  y no reactiva que nos lleve en su momento a ver al sujeto como eso, un sujeto pobre, entonces pobreza, un sujeto alienado entonces alienación, un sujeto receptor del foro comprensivo del observador y su comunidad. Implicarlo y no sujetarlo en la referencia de observación sería menos lineal y más explosivo de esas determinantes lógicas formales que justamente el ser implicado tendría que desproporcionar sino queremos aun asumirlo como generador de transformación adverso ley, adverso nominativo, adverso razón adverso evolutivo.
Esta segunda gran transición, al margen de qué modo o tiempo la someta, tiene que transitar los propios cambios que la originan. La debilidad de la iglesia católica del medio evo y el paso de la razón para la verdad y del Estado para el control, estuvo allí adentro del proceso implicada como generador por errores o intereses de su des ascenso; va a ser el cambio el propio plasma del cambio. Por ello pensamos que esta segunda transición axiomáticamente será la penúltima para dar pie a que no hay última en historia y menos pensar que salir del capitalismo será salir del oprobio o de los sistemas antihumanos, anticultura colectiva, anti vida conocida; pudiera un sistema sustituto al que tiene en emergencia este mundo traer su propia emergencia y más transiciones; ¿pero podremos explicarlo si seguimos siendo sujetos?
Una conclusión ahora: La propuesta es discutir sobre el sujeto histórico como punto de referencia de aprehensión de la realidad. Está resuelto que la noria seguirá girando sobre su propio eje físico nos guste o no, ello nos mueve a pensar sobre el implicado, aunque pudiéramos estar equivocándonos otra vez por defecto del método. Aún así, a la orden contra el orden.

Eudes Navas Camacho
Marzo 2017





[1] Propuesta de Programa de Investigación. A la luz del dialogo Marx, Mariateguí, Fidel, El Che, Chávez et al y el sujeto histórico del cambio epocal.  Responsables de edición: Jaime Corena Parra, Rafael Enciso y Humberto Trómpiz. Coro, San Cristóbal, Maracaibo y Bogotá Julio 28 de 2016. Material mimeografiado disponible por los autores.

[2] Subrayado nuestro


[3] Apropiándonos del concepto de Marx expuesto en: Feuerbach, Oposición entre las concepciones materialista e idealista (Primer Capitulo de La Ideología Alemana). Visto en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/2.htm

Contribuciones. Mi placer es con la paz.

El dibujo es de Picasso